Calabazas, calabacines y salud intestinal
Las calabazas y calabacines incluyen una amplia variedad de vegetales como el melón amargo, chayote, calabaza, calabaza butternut y más. Son valorados por su sabor suave, su contenido en fibra y su versatilidad en la cocina. Muchas son bajas en FODMAP y en histamina, pero algunas variedades requieren controlar la porción o una preparación especial para digestiones sensibles.
- El contenido de FODMAP varía según el tipo y la cantidad; algunas son bajas en FODMAP, otras requieren moderación.
- La mayoría de calabazas y calabacines son bajas en histamina y rara vez actúan como liberadores de histamina.
- Aportan fibra soluble e insoluble, apoyando la motilidad intestinal y la salud del microbioma.
- Las alergias son raras pero posibles, especialmente en personas sensibles a plantas relacionadas.
- Cocinarlas mejora su digestibilidad y reduce posibles irritantes en la mayoría de calabazas.
- Algunas, como el melón amargo, pueden contener compuestos vegetales únicos que afectan la tolerancia intestinal.
Contenido de FODMAP en calabazas y calabacines
Los niveles de FODMAP en calabazas y calabacines varían mucho. La calabaza, la calabaza butternut y el chayote tienen un contenido moderado de FODMAP, así que el tamaño de la porción es importante para quienes tienen SII. Otras variedades, como la calabaza gigante y la calabaza potimarrón, son bajas en FODMAP y generalmente bien toleradas. El melón amargo y algunas calabazas menos comunes pueden contener oligosacáridos que causan síntomas en personas sensibles.
Histamina y aminas en calabazas y calabacines
La mayoría de calabazas y calabacines son naturalmente bajas en histamina y no actúan como liberadores de histamina ni bloqueadores de DAO. El melón amargo es una excepción y puede actuar como liberador de histamina en algunas personas. Las calabazas estropeadas o mal almacenadas pueden desarrollar más aminas, así que lo mejor es consumirlas frescas si tienes intolerancia a la histamina.
Fibra y beneficios intestinales
Las calabazas y calabacines aportan fibra soluble e insoluble, aunque la cantidad varía según el tipo. La calabaza butternut y la calabaza potimarrón son más ricas en fibra, apoyando la regularidad y alimentando bacterias intestinales beneficiosas. La calabaza gigante y la calabaza común tienen un contenido moderado de fibra, adecuadas para digestiones suaves o para quienes aumentan poco a poco la fibra.
Digestibilidad y métodos de preparación
Cocinar calabazas y calabacines ablanda sus fibras y almidones, facilitando la digestión. Quitar la piel y las semillas reduce aún más la irritación en intestinos sensibles. Las calabazas cocidas y trituradas o en puré son especialmente suaves. Las calabazas crudas son menos habituales y pueden ser más difíciles de tolerar. Usa siempre productos frescos para minimizar la acumulación de histamina y aminas.
Riesgos de alergia e intolerancia
Las alergias a calabazas y calabacines son raras pero posibles, especialmente en personas sensibles a plantas como el melón o el pepino. Los síntomas pueden incluir picor oral o molestias digestivas leves. La reactividad cruzada es poco común, pero quienes tengan alergias conocidas deben introducir nuevas variedades con precaución.
Azúcares naturales y dulzor
La mayoría de calabazas y calabacines son bajas en azúcar, excepto el fruto del monje, que se usa como edulcorante natural. El extracto de fruto del monje es bajo en calorías y no contiene azúcares fermentables, por lo que es adecuado para la mayoría de intestinos sensibles. Otras calabazas tienen un dulzor suave y suelen tolerarse bien en porciones moderadas.
Lista de calabazas y calabacines
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